Gusanosdeluz | Los nombres de las luciérnagas
124
page,page-id-124,page-child,parent-pageid-18,page-template-default,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-9.5,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive
 

Los nombres de las luciérnagas

¿De dónde viene ese nombre tan curioso?
Los nombres de las luciérnagas

Lo que en español se llaman luciérnagas o gusanos de luz recibe distintos nombres en otros idiomas:

  • En portugués son conocidas como pirilampo.
  • En francés responden al nombre de ver luisant, y las especies que brillan durante el vuelo, lucioles.
  • En inglés como glow-worms, o con el genérico fire-flies, que designa a todas las especies de luciérnagas.
  • En alemán, se llaman Glühwürmchen o Johanniskäfer.
  • En neerlandés u holandés, glimworm o vuurvliegje.
  • En sueco y noruego, sankthansorm o ildflye.
  • En filandés, kiiltomato.
La biodiversidad de los nombres de las luciérnagas

Una prueba de nuestra estrecha relación con las luciérnagas es el gran número de designaciones populares con las que se conoce a este animalillo.

De hecho, el concepto de luciérnaga ha sido puesto como ejemplo de la riqueza de la lengua española, existiendo un mosaico de nombres vernáculos de extensión geográfica a menudo reducida, pero de hondo arraigo local [1].

Esta variedad, recogida en los Atlas lingüísticos locales y regionales, ha sido sistematizada por dos lingüistas, Esther Hernández e Isabel Molina, subrayando, además, las relaciones entre el español peninsular y el americano [2].

Diversidad que también se encuentra en otros idiomas europeos [3], lo que nos anima a reconocer a este coleóptero como un paradigma de un tipo especial de biodiversidad: la biodiversidad cultural.

La mayor parte de las denominaciones de la luciérnaga hacen referencia a su calidad de insecto brillante, con vocablos que recogen metáforas como lucero, candelilla, lumbrera o la propia voz luciérnaga. A menudo se ha recurrido a un apelativo genérico de insecto u oruga al que se le ha unido el rasgo que lo identifica (“bicho de luz”, “gusano de luz”, “cuco de luz” o “gata”). Este mismo contenido semántico está presente en otras lenguas como el inglés (glow-worm, firefly), francés (vert luisant, luciole), italiano (lucciola), alemán (Glühwürmchen, Leuchtkäfer), neerlandés (glimworm, vuurvliegje), latín (cincidela) o griego (lampyris).

También aparecen nombres basados en creencias populares como cuco de Dios o fuego fatuo (pequeñas llamas que desprenden los cuerpos en putrefacción).

Como en otros idiomas también se hace mención a la coincidencia de su aparición con una de las fiestas más señaladas del calendario tradicional, llamándose cuqueta de San Xoan en Huesca o cuca de Sant Joan en Cataluña.

¿De donde procede la palabra "luciérnaga"?

Para el Diccionario de la Real Academia Española la voz luciérnaga procede del latín lucerna (candil) con el añadido del sufijo dialectal “aga”.

Este sufijo prerromano hace referencia al lugar: un ejemplo de ello es la palabra ciénaga (lugar con cieno); es frecuente, bajo este significado, en los topónimos euskaras (Zumarraga, o acereda; Ametzaga, o robledal, etc.).

Teniendo en cuenta ese significado de lugar del sufijo “aga”, resulta extraña la voz “luciérnaga”.

Proponemos otra alternativa: que la palabra luciérnaga derive directamente de la voz latina lucernula (disminutivo de lucerna – lamparilla -, que todavía se conserva en castellano), tras la alteración del sufijo, de modo semejante al origen de la palabra murciélago (inicialmente murciegalo, y éste de mus – ratón -, caeculus – disminutivo de caecus, ciego).

La voz luciérnaga debe ser muy antigua: se recoge, por ejemplo, en la recopilación de cuentos de finales del siglo XIII Calila y Dimna bajo la forma luciérnega. Antiguamente, como recoge el Diccionario de Autoridades del siglo XVIII, se utilizó también la forma masculina luciérnag

Los nombres de los bichitos de luz

Las filólogas Esther Hernández e Isabel Molina publicaron en 1999 el trabajo “Los nombres de la luciérnaga en la geografía lingüística de España y América” (Geolinguistique, 8: 83-117), en donde hicieron una recopilación muy interesante y sorprendente de los nombres de las luciérnagas. A continuación hacemos un extracto de estos nombres, añadiendo algunas nuevas referencias extraídas de otras fuentes (lo que se indica con un número entre corchetes que hace referencia al origen de la información adicional que no se encuentra en este artículo):

Denominaciones que hacen referencia a la luminiscencia del insecto

  • Lucero, lucerico, lucete, luciente, reluciente (Navarra, Aragón y, especialmente, Andalucía oriental. Toledo [4])
  • Reluzángana, reluzanga, luzángano, ruzángano, reluciéngana, reluciéngano, reluzángano (Almería, Jaén, Granada, Murcia [5], Albacete [6]).
  • Lumbrera, lumbreta, relumbrador, alumbranoches (Navarra, Aragón)
  • Linterna, linternilla (Castellón, Huesca, Jaén)
  • Llanterna, llanterneta (Teruel, Zaragoza)
  • Luciérgana (Salamanca)
  • Lucerna, lucierna (Huesca, Navarra, Zamora [7])
  • Candil (Salamanca)
  • Candileja (La Rioja)
  • Candilico, candilito (Granada, Almería, Málaga)
  • Rabicandil (La Rioja)

Insecto (animal) que alumbra

  • Gusano de luz (gusanito, gusanete, gusanillo, gusanico), de luces, de tres luces, de seda, linterna, de electricidad, luminoso, gusano de Dios (extendido por toda España)
  • Cuco de luz, cuco de seda, cuqueta de luz, cuqueta de fuego, cuqueta de estrella, cuquete de San Xuan, cuco de Dios (Aragón)
  • Coco de luz, coca verde, coca venenosa, coco relumbrón [9], coco lumbrero [9], cocu de luz [10], cuculumbrero [11], coco reluciente [12, 9], coquín de luz [9] (Especialmente en el sector ocidental y noroccidental de España)
  • Sapo, sapico, sapo de luz, sapo luciente, sapo reluciente (Teruel, Navarra, Logroño, Burgos, Cuenca, Alava, Guadalajara, Zaragoza, Valencia, Huesca, Soria)
  • Bichito de luz (bichita, bicho, bichillo, bichico, bichuchico), bichitoluz, bichito alumbra (Sobre todo en el sector suroccidental de España)
  • Grillo de luz (Navarra)
  • Tiña de luz (Huesca)
  • Cucaracha de luz (La Rioja)
  • Mosca de seda (Salamanca)
  • Gata (Salamanca)
  • Curita (Granada)

De origen portugués

  • Miñoca (Las Palmas)

De origen indoamericano

  • Cocuyo (Islas Canarias)

Otras denominaciones

  • Fuego fatuo (Tenerife, Canarias)
  • Felechosa [13] (Asturias)
  • Orovivo [14] (La Rioja)
  • Nochérniga [9] (León)

La diversidad lingüística muestra, al igual que la biológica, patrones de distribución espacial.

En el sector meridional de Navarra predominan formas como gusano de luz, sapo de luz, cuco de luz, linterna y lucero, mientras que en el norte se recoge la palabra vasca ipurtagi; mientras que hacia el noreste se hace más frecuente cuco de luz, al noroeste sapo de luz, candil y grillo comparten territorio con gusano de luz y lucero.

En la zonas de contacto con el área lingüística catalana (Huesca y Teruel) aparecen las denominaciones cuca de llum y derivados (cuqueta de llum, cuca de fe llum).

En Andalucía, bicho de luz es más frecuente en el sector occidental, mientras que en el oriental predominan gusano de luz, reluzángano y candil.

En las otras lenguas españolas, las luciérnagas también muestran una gran diversidad local.

El gallego es muy rico en denominaciones. Aunque la más frecuente es vagalume (luz que vaga), se aprecia una variedad conceptual y léxica similar a la castellana. Una recopilación de diccionarios que incluye obras desde 1858 hasta 2001 [15] ofrece las siguientes entradas: verme, verme de lus, verme canteiro, verme da noite, verbene carpinteiro, lucecú, lusicú, lucicú, lurcucú, luzincú, luceiro, luzbela, lucerga, voilus, avelliña da cea, vagalume, vacalume, meiga, vella, vella do caldo, coco relumbrón, bicho do lume, cociñeiro, corcoño. De manera sintomática, vagalume se emplea todavía en un reducto lingüístico gallego al noroeste de la provincia de Cáceres, el Val do Río Ellas [16].

En catalán destaca la forma cuca de llum y sus derivados, recogiéndose denominaciones de otras raíces léxicas como lluerna.

En euskera, la voz más frecuente es ipurtagi o epertagi (luz en el trasero), aunque también se recoge suar (en el Valle del Roncal, de “su”, fuego, y “ar”, gusano [17]) y arra en Navarra [2].

Referencias

[1] José G. Moreno de Ala. 2001. Unidad y diversidad del español. II Congreso Internacional de la Lengua Española en Valladolid
http://congresosdelalengua.es/valladolid/mesas_redondas/moreno_j.htm
[2] Esther Hernández, Isabel Molina. 1999. Los nombres de la luciérnaga en la geografía lingüística de España y América. Geolinguistique, 8: 83-117.
[3] Manuela Barros Ferreira. 1997. Ver luisant, firefly, glohwürmchen/leuchtkäfer, luciérnaga, lucciola. Atlas Linguarum Europae, vol I, pp. 195-252. Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato.
[4] Reluciente, Retuerta del Bullaque, Toledo,
[5] Francisco Gómez Ortín. 1991. Vocabulario del noroeste murciano: Contribución lexicográfica al español de Murcia. Editorial regional de Murcia
[6] Caudete, Albacete.
[7] Lucierna en Palacios del Pan, Zamora.
[8] Valle de Valdesamario, León.
[9] Tomás Sanz 2001. Los nombres vernáculos de la fauna leonesa. Argutorio, pp. 42-44.
[10] Nuñomoral, Cáceres.
[11] Cuculumbrero, Las Arribes, Salamanca.
[12] Coco reluciente, coco relumbrón: Figueruela, Vocabulario Alistano
[13] Felechosa. Asturias.
[14] Orovivo, El Villar de Arnedo.
[15] Diccionarios en gallego
[16] Xosé Henrique Costas González. 2001. Fronteiras lingüísticas no Val do Río Ellas (Cáceres), Revista de Filología Románica, 18: 35-50.
[17] Gerhard Bähr Nombres de animales en vascuence, etimología y folklore.